lunes, 12 de noviembre de 2012

Es curioso, pero cada vez que tengo este sentimiento, tiendo a escribir.
Quizás es una forma de poder expresarme y soltar esa energía reprimida en mí.
Hoy era un día como cualquier otro, llegué a la clase y él estaba allí,
sentado de espalda, conversando, para variar; me acerqué, le sonreí, me sonrió y nos sentamos uno al lado del otro, todo marchando bien como de costumbre.
A veces simplemente es más fuerte el deseo interno de poder decirle algo más a esa persona, el poder tocarlo, abrazarlo o decirle simplemente te quiero. Cada día se acrecienta más, pero cada día se desvanecen las esperanzas de algún día cumplir tal anhelo.
Continúo el día, me pidió que lo acompañara al lugar donde siempre se encuentra luego de la clase, en ese entonces, apareció mi amigo, por lo que no pude acompañarlo más, a veces debemos valorar a nuestro amigos y hacer un pequeño sacrificio, ya que al fin y al cabo son los que nunca te van a dejar.
La clase finalizó, me dispuse a estudiar esperando el llamado telefónico, sonó y bueno, allí estaba nuevamente, si bien no estaba solo como esperaba, creo que el haber tenido más compañía de todas formas fue grato. Su simple presencia es suficiente para mí. Resulta difícil pensar todo lo que una persona puede provocar en mí.
Esa tarde me di cuenta de muchas cosas, primero que la conversación del día anterior fue recalcado con lo de hoy, simplemente nunca seré lo suficientemente buena para él, nunca seré más que la amiga que le ayuda a estudiar, nunca seré más que la ñoña de química, y nunca seré más....
Es a veces difícil entender como algo que para uno resulta tan importante, para la otra persona no significa nada. O lo hizo por "ebrio" o por una gran listas de razones, dentro de las cuales OBVIAMENTE no figura, porque sentía algo más por tí.
Triste realidad, triste sentimiento, triste pensar que cada vez que quiero algo, resulta de esta manera, triste pensar que solo seré una amiga, pero a la vez me alegra saber que algún sentimiento de afecto existe, y espero se mantenga en el tiempo.
Bueno creo que por hoy me desahogué lo suficiente, creo que hoy podré continuar con mi estudio, y aunque las ganas de llorar y de gritar, o de decirle algo se vuelvan cada vez más fuertes, esta vez no podrán vencerme, porque no vale la pena desperdiciar tus lágrimas en alguien que no valora todo lo que haces por él....

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